
Lo que la Gobernación del Chocó consideró en su momento un trámite fácil y de rápida solución hoy se encuentra más enredado que un bulto de anzuelos, atrapado entre excusas, desinformación y un preocupante embeleco administrativo. El caso del embargo se supone “consentido”, que desde la órbita jurídica del ente departamental aseguran desconocer, pone en evidencia una grave falta de control y responsabilidad institucional. Según la versión oficial, solo habrían tenido conocimiento del mismo cuando un juez, cuyo nombre se mantiene bajo reserva, admitió la medida, hecho que deja al descubierto una alarmante improvisación en la gestión pública.
Las consecuencias de esta negligencia ya son inocultables: ocho días de retraso en el inicio del calendario escolar en las instituciones educativas oficiales del departamento del Chocó. Miles de estudiantes siguen fuera de las aulas porque sus docentes, atendiendo el llamado firme y legítimo del Sindicato Unión de Maestros del Chocó-“UMACH”, permanecen en paro indefinido, una protesta que no se levantará hasta que los recursos adeudados se vean reflejados, sin intermediarios ni promesas vacías, en sus cuentas personales.
La angustia y el desespero de docentes y personal administrativo crecen con cada día que pasa. Las obligaciones económicas incumplidas, los compromisos familiares aplazados y la incertidumbre generalizada empujaron a los trabajadores de la educación a manifestarse con un cacerolazo a las afueras del Palacio de la Confianza, símbolo hoy de una administración que no ha estado a la altura de la crisis que enfrenta.

Durante la jornada de protesta, acompañada del contundente sonido de las cacerolas, la secretaria del Interior y de Gobierno del Chocó, Dra. Yenny Lucía Rivas Herrera, anunció que para este miércoles 21 de enero de 2025 la gobernadora Nubia Carolina Córdoba Curi sostendrá una reunión con una delegación de la junta directiva de la “UMACH”. De dicho encuentro se esperan soluciones reales y no más anuncios, que permitan destrabar el conflicto y allanar el camino hacia el levantamiento del paro.
Sin embargo, al cierre de la jornada, el mensaje del sindicato fue claro y sin ambigüedades. El dirigente sindical Dílon Martínez Mena fue enfático al afirmar que no se dará ni un paso atrás. La decisión es mantenerse firmes en el paro y reiteró que ningún docente ni directivo docente debe desplazarse a su lugar de trabajo hasta tanto no haya recibido el pago completo y oportuno de sus salarios. La pelota está en la cancha del Gobierno Departamental, que deberá responder con hechos y no con discursos.