
El grupo de ginecoobstetras que prestaba sus servicios en la Nueva ESE Hospital San Francisco de Asís de Quibdó ha tomado la “difícil decisión de presentar su renuncia colectiva”, según un comunicado emitido por la Asociación de Ginecólogos y Obstetras del Chocó (ASGOCH), filial de la Federación Colombiana de Obstetricia y Ginecología (FECOLSOG). Esta determinación demuestra la profunda crisis que atraviesa la atención médica especializada en el departamento.
El gremio médico sustenta su renuncia en tres puntos críticos que, afirman, “vulneran la dignidad profesional” y “ponen en riesgo la seguridad de los pacientes”:
- Tercerización en la Contratación: Se denuncian reiterados incumplimientos por parte de los contratistas, una modalidad que precariza las condiciones laborales de los especialistas.
- Escasez de Insumos Médicos: La falta constante de insumos esenciales para una “atención segura y de calidad” imposibilita la práctica médica bajo los estándares éticos y científicos.
- Atraso en Pagos: La administración del hospital adeuda vigencias anteriores, lo que representa un incumplimiento en los acuerdos de pago con los profesionales.
La renuncia de este grupo de especialistas compromete seriamente la prestación de un servicio vital para la población chocoana, especialmente en una región donde el Hospital San Francisco de Asís es un centro de referencia vital. La obstétrica y ginecológica es un área de alta sensibilidad, y su desatención eleva el riesgo de complicaciones y mortalidad materna y perinatal.
La situación no es nueva. Reportes previos y autos de la Corte Constitucional han señalado graves deficiencias en la Nueva ESE Hospital San Francisco de Asís, incluyendo fallas en infraestructura, talento humano, y gestión administrativa, a pesar de estar bajo intervención de la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) desde hace varios años. Sin embargo, El gobierno departamental decidio recibir del gobierno nacional el hospital San Francisco prácticamente quebrado y complicó la situación al tercerizar los servicios de los médicos especialistas, una práctica que empeora la calidad del servicio, degrada las condiciones, reduce la protección social, reduce los salarios y acaba la estabilidad para los trabajadores del sector salud.
ASGOCH y FECOLSOG han hecho un llamado urgente a la comunidad médica, las autoridades de salud competentes y a la opinión pública para visibilizar y respaldar a sus colegas. El gremio solicita que se generen “soluciones estructurales que garanticen condiciones laborales justas y seguras” y que se asegure el derecho fundamental a la salud de la población.
“Solo juntos podemos defender la dignidad de nuestra profesión y el bienestar de las mujeres y sus familias,” concluye el comunicado, enfatizando que la solidaridad gremial es fundamental para superar las adversidades.
Se espera ahora un pronunciamiento de la Gerencia de la ESE y de la gobernación del Chocó sobre el plan de contingencia que se implementará para asegurar la continuidad de los servicios de ginecobstetricia, que son de segundo nivel de complejidad y vitales para la región.
