
Una grave denuncia ciudadana pone en evidencia la situación crítica y desoladora que se vive en el área de Urgencias del Hospital San Francisco de Asís (HSFA) de Quibdó, el principal centro de referencia en el departamento del Chocó. Testimonios recientes describen un panorama de colapso total en la atención, con pacientes de todas las edades, incluyendo niños, en condiciones que atentan contra su dignidad y el derecho fundamental a la salud.
La denuncia, recibida en las últimas horas, describe que los pacientes están “tirados como pueden en sillas, algunas camillas”, y lo más alarmante, “niños en el suelo”, debido a la absoluta falta de espacio. Un ciudadano que acudió al centro médico por un malestar reportó que, tras observar la emergencia, optó por no ingresar para ser atendido, concluyendo que su necesidad no era más urgente que la situación de quienes ya se encuentran allí.
La precariedad en el HSFA no se limita a la infraestructura y la ocupación. La queja enfatiza la escasez crítica de recursos esenciales:
- No hay medicamentos: Se reporta un desabastecimiento que pone en riesgo la efectividad de los tratamientos y el alivio del dolor.
- No hay dónde acostar a los pacientes: La saturación es tal que no existen camillas ni espacios adecuados para el descanso y la observación de los enfermos.
Esta realidad en el HSFA es un reflejo de la crisis histórica del sistema de salud en el Chocó, donde la deuda con el hospital y la falta de gestión han sido temas recurrentes, sumiendo a la institución en una emergencia constante.
La situación denunciada no solo constituye una incomodidad, sino una violación flagrante a los derechos humanos y a las mínimas condiciones de un servicio de salud digno. La ciudadanía hace un llamado urgente a las autoridades departamentales y nacionales, incluyendo la Superintendencia Nacional de Salud y el Ministerio de Salud, para que intervengan de inmediato y de manera efectiva en la situación del hospital.
Es imperativo que se tomen medidas que garanticen la provisión inmediata de insumos básicos y medicamentos, así como la reorganización y ampliación de la capacidad de atención en Urgencias. La vida y la salud de los habitantes del Chocó no pueden seguir dependiendo de un centro hospitalario que opera al límite, obligando a los enfermos a padecer un trato indigno.
La comunidad y los medios de comunicación esperan una respuesta y un plan de choque concreto que ponga fin a esta emergencia humanitaria silenciosa en el corazón de Quibdó
Video cortesia de Jorge Arboleda