
La capital chocoana se encuentra paralizada en cuanto a transporte terrestre se refiere. Desde hoy, la Terminal de Transporte de Quibdó ha anunciado la suspensión indefinida de todos sus servicios, una medida drástica que se toma ante el grave deterioro del orden público en las vías de acceso a la ciudad y en las inmediaciones de la propia terminal.
Jhon Ney Delgado Mosquera, administrador de la Terminal de Transporte de Quibdó, no dudó en calificar la situación como crítica. En un comunicado oficial, denunció categóricamente que “vendedores estacionarios han bloqueado estas vías de forma arbitraria y violenta, incluso cometiendo actos como secuestros y obstrucción del libre tránsito”. Estas acciones, que según Delgado Mosquera representan un “riesgo inminente” para la integridad del personal, los usuarios y las operaciones generales del transporte, han forzado a la administración a tomar esta difícil decisión.

La suspensión de operaciones es una medida preventiva para salvar la seguridad de todos los involucrados en las actividades de la terminal, y se mantendrá “hasta que se restablezcan las condiciones mínimas de seguridad y movilidad”. Esta parálisis afecta directamente a las principales empresas de transporte que operan en la región, incluyendo nombres tan conocidos como Flota Occidental, Expreso del Pacífico, Empresa Arauca, Contra San Juan, Transprogreso del Chocó y Rápido Ochoa.
La situación genera una incertidumbre significativa para millas de ciudadanos que dependen del transporte terrestre para sus desplazamientos y para la economía local, que ya se ve impactada por las recurrentes problemáticas de seguridad en la región. Se espera que las autoridades locales y nacionales tomen medidas urgentes para restablecer el orden y permitir la reactivación de un servicio esencial para la conectividad del Chocó con el resto del país.