
Un fuerte malestar se ha generado en el seno de la Mesa de Educación del Comité Cívico del Chocó contra la líder de calidad educativa de la Secretaría de Educación Departamental del Chocó (SEDCHOCÓ), Sandra María Sánchez Ibargüen. La funcionaria es señalada de una actitud “conflictiva” y, más grave aún, de excluir y “desconocer” a actores clave en la formulación de la Política Pública Etnoeducativa e Intercultural del Chocó (PPEI) en el documento final.
La controversia radica en la omisión de los nombres de importantes gestores y académicos que, desde el Comité Cívico, lideraron la conceptualización de la PPEI. Entre los invisibilizados se encuentran figuras como el Magíster Fabio Teolindo Perea Hinestroza, a quien se le atribuye la principal autoría intelectual de la política, junto a Wilson Arboleda, Nilson Yesid Moreno Mena, Virgilio Bueno Rubio, Víctor Cetre, y otros colaboradores esenciales.
Según fuentes consultadas, el descontento es profundo, ya que la Mesa de Educación realizó un trabajo arduo de construcción del documento, el cual fue entregado a la SEDCHOCÓ para su oficialización. Sin embargo, para acceder al borrador convertido en el documento final, los miembros del Comité Cívico tuvieron que recurrir a la presentación de un Derecho de Petición, una acción que muestra la falta de transparencia y comunicación en el proceso.
“Siento mucha pena que el principal autor intelectual de la política no esté en ese documento”. expresó el exsecretario de educación del municipio de Quibdó, Elvis Córdoba Arango.
Hasta el momento, se desconocen las razones oficiales de la SEDCHOCÓ o del área de Calidad para la exclusión de estos nombres. No obstante, el Comité Cívico ha realizado un llamado urgente para que el documento sea revisado inmediatamente y se incluyan los créditos correspondientes, especialmente el del Magíster Perea, en un acto de justicia y reconocimiento a su invaluable aporte al desarrollo educativo del departamento.
La Etnoeducación es un pilar fundamental para la identidad y el futuro del Chocó, y la supuesta omisión de sus pioneros en un documento de tanta trascendencia genera serias dudas sobre la voluntad política de la administración departamental para reconocer la labor de la sociedad civil y los intelectuales locales. Se espera una pronta respuesta de la SEDCHOCÓ que aclare esta situación y calme los ánimos en la Mesa de Educación, crucial para el avance social del Chocó.
